El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, anunció que el gobierno planea otorgar un 4.5% del PBI para la educación en el próximo quinquenio. El compromiso con esta área “es firme pero entendemos que tiene que estar armonizado con otras” como la de vivienda, indicó y dijo que “es inalcanzable” llegar al 6%. Por otra parte indicó que los ejes apuntan a combinar “la expansión económica y la equidad social”.
En una asamblea abierta organizada por las Redes Frenteamplistas, el ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, expuso sobre el presupuesto y el enfoque de la política económica del gobierno.
El jerarca pidió “no confundir las prioridades del plan de gobierno con las del presupuesto” porque es “reducir la importancia de los objetivos políticos”. En esa línea indicó que “buena parte de los objetivos más relevantes del plan de gobierno tienen que ver con constituir derechos y nos solamente con la asignación de recursos”.
En referencia al presupuesto aseguró que “está inspirado en el Plan de Gobierno del Frente Amplio y en los acuerdos multipartidarios alcanzados”. En esa línea dijo que se propuso “asegurar la continuidad de las transformaciones iniciadas en el primer gobierno del Frente Amplio” y en segundo lugar “decidimos que todos los recursos adicionales tenían que destinarse a propiciar el cambio”.
En este momento “la discusión está centrada en la parte incremental de los recursos” que se destinarán a las diversas áreas, aseguró.
Lorenzo aseguró que el gobierno se comprometió “a reducir impuestos” y “no hay ninguna medida que apunte a su aumento”. En esa línea detalló que “cuando decidimos fiscalizar los depósitos de los uruguayos en el exterior fue porque disponíamos de las herramientas para poder hacerlo”.
Una de las decisiones más importantes que tomó el gobierno fue la de “asegurar el 4.5% del PIB para la educación pública” en el quinquenio 2011–2015. Esto “implica un volumen de recursos importante adicional para la educación porque Uruguay está creciendo a tasas históricas”.
Con respecto a las cifras pedidas por los gremios de la educación que reclaman un 6% del PBI, señaló que “están fuera del alcance” y dijo que “el compromiso del gobierno con la educación es firme, pero entendemos que tiene que estar armonizado con otras áreas” como la de vivienda.
En referencia a este rubro remarcó “la prioridad” que se le dará detallando la necesidad de “generar una amplia batería de instrumentos para avanzar en esta materia”, entre las que está las asignaciones presupuestales.
Otra de las decisiones importantes que tomó el gobierno fue “asegurar que todos los avances en materia de remuneraciones” en los empleos públicos “se mantengan”. Además dijo que se van a destinar partidas especiales para ciertas “áreas de gobierno”.
En materia impositiva dijo que “tenemos dos compromisos”: uno es “la reducción del IVA”, donde cada punto representa 140 millones de dólares, y otra es “preservar el papel de equidad del IRPF”.
Crecimiento y equidad
El titular de Economía dijo que “el plan de gobierno del FA está preparado para un país que superó ciertas vulnerabilidades sociales, económicas y financieras”. De este modo indicó que se deben “dar pasos hacia el desarrollo: nosotros necesitamos que la expansión económica sea duradera y no esté amenazada por circunstancias que nos sacan del camino”.
Agregó que este crecimiento debe ir acompañado de “equidad social” y ésta “no está garantizada si no hay una red de acciones del Estado que ayuden a paliar situaciones. Este es el núcleo central por la que necesitamos prosperidad duradera y una red de políticas sociales que lleven al crecimiento”, sintetizó.
Si bien las 45.000 familias que estaban en la indigencia se redujeron a 9.000, “eso alienta pero no satisface”, sostuvo Lorenzo y reiteró que uno de los objetivos de la administración que apunta a “abatir la indigencia y reducir de manera drástica el nivel de pobreza”. |